Empresa de humedades en Segovia
Por qué el subsuelo de Segovia no se comporta como el de Madrid
Quien ha trabajado humedades en Madrid y llega a Segovia con las mismas recetas se equivoca, porque el terreno no tiene nada que ver. Madrid se asienta sobre arenas arcósicas y arcillas de la Facies Madrid, donde el agua circula entre estratos. Segovia se levanta sobre el zócalo del Sistema Central: roca granítica alterada, ese material que localmente se conoce como jabre o sábulo, donde el agua no circula por capas sino por fracturas y planos de alteración.
La diferencia tiene consecuencias muy concretas cuando hay que drenar un muro. En Madrid un cartucho drenante avanza varios metros en el terreno trasdosado. En la roca alterada de Segovia la penetración útil se mide en decímetros: en nuestras obras de la ciudad ha estado entre 0,60 y 1,00 metros. Y el agua no llega repartida por el frente del muro, sino concentrada en los puntos donde la fractura descarga. Dos perforaciones separadas un metro pueden dar caudales completamente distintos.
A eso se suma lo que hemos encontrado al abrir: rellenos antrópicos depositados sin criterio durante la construcción, con bolsas de arena muy permeable junto a zonas donde predomina la arcilla, y muros de hormigón de espesor irregular, con micropilotes y otros elementos interpuestos que aparecen sin previo aviso a mitad de perforación. En Segovia hemos atravesado muros de un metro de espesor donde el proyecto suponía cuarenta centímetros.
Por eso una propuesta seria para un garaje segoviano no se puede escribir desde un despacho de Madrid mirando el catastro. Hay que ir, medir y perforar.
Qué hemos hecho en Segovia
Trabajamos en la provincia desde 2015. Nuestra obra se concentra en garajes y sótanos de comunidades de la ciudad de Segovia, además de intervenciones en otras localidades de la provincia. Por respeto a nuestros clientes no publicamos direcciones ni nombres de comunidades, pero sí lo que hemos medido, que es lo que permite juzgar si entendemos el problema:
- Un edificio de tres sótanos seguido durante diez años. Primera implantación del Sistema Mulmico® en 2015 y ampliaciones sucesivas conforme el caudal fue creciendo. El agua que recoge el sistema pasó de menos de 10.000 litros al día a más de 100.000, medidos en el pozo receptor. Volveremos sobre este caso más abajo, porque explica algo importante.
- Un garaje comunitario tratado con 48 cartuchos drenantes en muro de hormigón armado, ejecutados en sentido diagonal con corona diamantada y extracción de testigo, con 35 metros de colector primario hasta la arqueta existente y 27 metros más para el muro de la rampa de acceso.
- El sótano de un local de hostelería del casco, con muros que recibían el agua de escorrentía del entorno por los desniveles de la calle, resuelto con 40 cartuchos y canaleta de recogida.
- Una edificación con humedad por capilaridad sobre nivel freático alto, donde el sondeo previo lo localizó a 2,30 metros de profundidad y hubo que tratar el terreno bajo toda la huella del edificio.
En todos los casos el tratamiento se hizo desde el interior, sin excavar el perímetro, sin levantar la solera y sin interrumpir el uso del garaje.
Medimos el agua antes de presupuestar
La mayoría de los presupuestos de humedades se redactan mirando la mancha. Nosotros medimos el caudal, porque de él depende el dimensionado.
En el edificio de diez años que mencionábamos, la ampliación de 2024 se vio sobrepasada al año siguiente. En lugar de proponer más de lo mismo, la comunidad aprobó una investigación previa con perforaciones testigo. Se ejecutaron 44 perforaciones en tres días, diecisiete más de las previstas, midiendo en cada punto el espesor real del muro y el caudal aflorado. Solo seis no aportaban agua. Con todas abiertas, el sistema evacuaba 108.000 litros al día y la presión seguía sin reducirse en algunas zonas, lo que indicaba que el caudal de choque contra el muro era aún mayor.
Ese dato cambió el diagnóstico: el problema no era que el tratamiento fallase, sino que el volumen de agua se había multiplicado por diez en una década y el origen estaba fuera del edificio. Sin esa investigación, la comunidad habría pagado una ampliación que también se habría quedado corta.
Contamos esto porque es la diferencia entre un oficio y un catálogo. Un garaje que se sigue mojando después de una reparación no siempre indica que la reparación fuera mala; a menudo indica que nadie midió cuánta agua había.
Qué nos diferencia de una empresa de impermeabilización
Impermeabilizar consiste en poner una barrera entre el agua y el edificio. Es la solución correcta en una cubierta, donde el agua cae y se va. Bajo tierra el planteamiento falla, porque el agua no se va a ninguna parte: se queda contra el muro, empuja, encuentra la junta o la coquera y vuelve a entrar.
El Sistema Mulmico®, patentado internacionalmente y del que somos aplicadores exclusivos en España, hace lo contrario: no tapa el agua, la retira. Se instalan cartuchos drenantes en el terreno trasdosado al muro, desde el interior, que captan el agua y la conducen por gravedad a un punto de descarga. Al bajar la presión hidrostática, las filtraciones cesan.
Lo que esto evita, en un garaje en uso, no es menor: nada de zanjas perimetrales, nada de demoler solera, nada de bombas funcionando de forma permanente con su consumo y su mantenimiento, y nada de tener el aparcamiento cerrado semanas.
Si quiere el argumento completo, lo explicamos en eliminación de humedades y, para el caso concreto de los garajes, en sótanos y garajes.
Diagnóstico previo, gratuito
Segovia está a poco más de una hora de nuestra sede de Madrid, de modo que atendemos la provincia con la misma agilidad que la capital y el diagnóstico previo es gratuito.
La visita no es comercial. Nuestros técnicos reconocen el sótano con cámara termográfica e higrómetro para localizar las zonas de mayor afección, revisan el estado del forjado y de las armaduras, comprueban el punto de descarga disponible y, si el caso lo exige, proponen una investigación con perforaciones testigo antes de valorar nada. De esa visita sale un documento con el diagnóstico, la propuesta de actuación y su valoración.
Puede llamarnos al 91 401 59 64 o al 616 463 962, o escribirnos a preasagrupo2@gmail.com.
Preguntas frecuentes sobre humedades en Segovia
¿Por qué entra agua en mi garaje si el edificio está en alto?
Porque en un terreno granítico alterado el agua no necesita un nivel freático general: circula por las fracturas de la roca y por los rellenos permeables que quedaron al construir, y descarga en el punto donde encuentra el muro. Un edificio en cota alta puede recibir toda el agua que baja de la ladera por una sola fisura.
¿Hay que levantar el suelo del garaje o excavar por fuera?
No. El Sistema Mulmico® se instala desde el interior, perforando el muro y desarrollando el cartucho en el terreno trasdosado. No se abren zanjas, no se demuele la solera y el garaje sigue en uso durante los trabajos.
¿Por qué ha vuelto la humedad después de impermeabilizar?
Porque impermeabilizar actúa sobre la cara interior del cerramiento, no sobre el agua que está detrás. Esa agua sigue ahí, sigue empujando y acaba encontrando otro punto de entrada. Mientras no se retire, el problema se desplaza pero no desaparece.
¿Cuánto tarda una intervención en un garaje?
Depende de los metros de muro afectado y del número de cartuchos, pero una actuación tipo en un garaje comunitario se ejecuta en semanas, no en meses, y sin cerrar el aparcamiento. La valoración indica siempre el plazo estimado.
¿Atienden fuera de la capital?
Sí. Hemos trabajado en varias localidades de la provincia, y también en Toledo y Guadalajara. El desplazamiento no encarece el diagnóstico previo.
Si su caso está en la capital, puede consultar nuestra página de empresa de humedades en Madrid. Y si lo que tiene es agua bajo la solera o un nivel freático alto, lo explicamos en nivel freático.